MI HUMILDE CLARABOYA

 

Miro para arriba

en vez de cielo

el techo contemplo

otros tendrán plafones

otros techos de zinc

pero no me importa

porque el que yo veo

se rompe y se abre un boquete

en el que adivino la suerte

 

Por ahí se cuelan

como gotas llenas de venganza

la incertidumbre

 

Por ahí me invaden

como legionarios insaciables

los temblores

 

Atacan

 

Por las costillas me clavan el filo

abriendo otro boquete

para que no vea que

gravitamos entre moléculas

de mugre y chorros de cloro

con aroma a limón

 

En las tinieblas

sueltan a los fantasmas

asustando sólo a los bailarines moribundos

que habitan dentro de la piel

 

Quien me induce a la vuelta

confiesa en otros recintos          

que debajo del cemento

en el cual restrallo mi frente

hay tierra, calor,

piedra, río

y el magma infinito

de frente y de espalda

entrar con la luz por otra claraboya

que fabricaría en la dirritmia

 

Pero son rayos de sol los moretones

son injertos

redondas fichas

los tokens que perdí antes de llegar

a los respectivos peajes

 

mendigué

 

rogué

 

supliqué

 

¡Era el colmo

que paren ya!

 

Encerraban a todos en el calabozo

en la nevera fría

sólo por pedir

 

Se soltaron las cadenas

 

Corríamos

 

corrí

 

corrí como esclavo endemoniado

que en vez de moretones

es la marca del carimbo candente

la que se asoma por las nalgas

escena de pesadilla

representan el martirio

fuete al que llore

al terminar

preguntan y que quién es el más fuerte

 

Consuela llegar a la mañana

ver el cielo y su cicatriz en el techo

 

Consuela asomar la cabeza de nuevo

por la humilde claraboya

que aunque te ata

te deja escapar

 

 

 

 

 

© 2005 - Jomi Curet